
Érase una vez una bruja que vivía en el bosque en una casita .
Un día dando un paseo por el bosque, vió unos niños que estaban jugando al escondite.
Entonces se dio cuenta que dos niños estaban llorando.
Al final se los llevó a su casa.
Por la mañana fueron sus madres a buscarlos creyendo que la bruja les había hecho algo. Cuando entraron en la casa los vieron durmiendo y vieron que la bruja era buena y todos los días iban los niños a jugar con ella.